Cómo construir viviendas estructuralmente adecuadas

Construir una vivienda con condiciones mínimas de seguridad es importante para proteger tu vida y la de tu familia, por eso a continuación te presentamos algunos consejos a tener en cuenta.

  1. Construir sobre terreno firme y conocer la clasificación del suelo porque con ello podrás saber cómo es el terreno que sostendrá las bases y la estructura de tu vivienda.
  2. Utilizar materiales que cumplan con los requisitos de las normas técnicas nacionales o internacionales.
  3. En sistemas estructurales de albañilería confinada, ampliamente utilizados en el Perú, los ladrillos deben estar en óptimas condiciones, libres de defectos o recubrimientos que dificulten su colocación y comprometan la resistencia de la edificación.
  4. Las vigas, columnas, cimentación, sobrecimientos, muros y techo deben formar un conjunto totalmente integrado basado en un adecuado diseño estructural, para luego controlar el proceso constructivo, y el control de calidad de los materiales especificados en las Normas.
  5. Luego de construida las estructuras debería realizarse inspecciones periódicas que permitan detectar anomalías y/o defectos que perjudiquen él comportamiento estructural de la edificación, además de poder detectar defectos constructivos, problemas con el uso de la edificación, y sobre todo cuando esta llegue al periodo de vida útil que generalmente son 50 años. Debemos entender que aun estando diseñadas las edificaciones, al cumplir su vida útil se debe realizar una revisión de estas y determinar si se debe realizar un reforzamiento estructural.
  6. Es fundamental actualizar el diseño estructural cuando se realice un cambio de uso de la estructura. Esto ocurre cuando las instalaciones se destinan a un propósito diferente al original, como: oficinas, viviendas, talleres, negocios o ferreterías. Esto permite prevenir daños futuros ocasionados por cargas excesivas.

El sueño de tener la casa propia puede convertirse en una pesadilla si no se planifica con cuidado. Por ello, se debe considerar el cómo y el dónde se edifica una vivienda para evitar un mayor daño en caso de ocurrir un sismo importante.

  • Ubicación adecuada. Los espacios ideales para construir son aquellos donde el terreno es plano, el suelo es firme y resistente, como terrenos de roca o grava. Evite los suelos de relleno, los cauces y riberas de ríos, así como las quebradas pronunciadas.
    • Nota: prestar atención cuando se rematan propiedades porque podría ser que no tenga un suelo firme, sino un relleno de desperdicios o de materiales sueltos donde es imposible construir. Por eso, es muy importante realizar un estudio de suelos preliminar. En el Perú muchos asentamientos humanos y muchos distritos están en zonas donde no se deberían construir viviendas de varios pisos o al menos se debería controlar la cantidad de pisos permitidos técnicamente por una restricción de resistencia de suelo del lugar, pero lo que se ve es como las viviendas crecen en altura sobre en todo en familias numerosas donde cada hijo o hija quiere construir su propio piso.
  • Planos especializados. Tener un buen diseño estructural para edificar una vivienda significa cumplir al menos con los requisitos mínimos normativos, es contar con mejores probabilidades  de resistencia, sobre todo ante eventos sísmicos, pero además es tener orden al momento de construir y cuantificar las cantidades de obra (concreto, acero, etc,), y presupuestar adecuadamente los costos totales de la edificación, improvisar una estructura solo lleva a tener una cantidad importantes de replanteos y retrabajos en obra, muchos de esto sin ningún control técnico.
  • Mano de obra calificada. Es recomendable contar con el personal capacitado, que asesore y supervise la construcción de la vivienda. El ingeniero asesora o supervisa el proyecto de construcción, el maestro dirige la obra de construcción supervisado por el ingeniero el cual se guía de los planos del expediente y realiza replanteos en obra o solicita revisiones y/o recomendaciones al calculista del expediente.   
  • Calidad en los materiales. Es crucial que tanto la supervisión como el maestro de obra conozcan las características de los materiales que se usarán en la construcción. Estos materiales deben ser de alta calidad, ya que afectan directamente la durabilidad de la obra. Usar materiales de calidad reduce los costos al alargar el tiempo entre reparaciones o rehabilitaciones de los elementos estructurales.
  • Respetar el proceso constructivo. Seguir los procedimientos y procesos (pasos) determinados y recomendados por el ingeniero, no apresurar el proceso ni obviar o postergar detalles técnicos tiene relación directa también con la calidad final de la obra, no es suficiente tener materiales de buena calidad, se debe tener también mano de obra calificada que sepa como procesar dichos materiales. También es importante respetar los procesos legales como las licencias de construcción, declaratoria de fábrica y permisos necesarios de acuerdo a la zona y el tipo según la municipalidad correspondiente permitiendo sanear el predio ya sea para habitarlo o para una venta posterior.
  • La cimentación. Es la base sobre la cual se construye una casa. Tener una cimentación sólida y bien diseñada es clave para un buen proyecto de construcción. Es fundamental conocer la cantidad de pisos que soportará la cimentación y, una vez diseñada, respetar esa cantidad. De lo contrario, sería como tener un elefante con patas de pajarito. Aumentar la masa de la edificación implica mayores asentamientos y mayores fuerzas sísmicas.
  • Columnas, placas, muros portantes. Su función es transmitir el peso de la edificación a la cimentación además de aportar rigidez y resistencia ante cargas laterales como ocurre en los eventos sísmicos. Por ello es vital que estos elementos verticales sean adecuadamente colocados en planta evitando columnas cortas, o el fenómeno de torsión, donde los techos (losas de los pisos) tienden a rotar, torcer las columnas y causar grandes daños, esto se ve usualmente en viviendas ubicadas en las esquinas de las cuadras o manzanas y cuando tenemos fachada de calle llena de ventanales sin prever ni colocar elementos rígidos como placas que soporten cargas laterales y corrijan dicha torsión.
  • Vigas. Son los elementos que reciben las cargas de las losas (techos) y las transmiten a las columnas, placas o muros, que a su vez las trasladan a la cimentación. Las vigas proporcionan ductilidad a la estructura. Cuando están bien diseñadas, permiten que los elementos verticales (columnas, placas, muros) se deformen fuera del rango elástico, controlando los posibles daños. En algunos casos, las vigas se diseñan para ser los fusibles de la estructura, fallando intencionalmente para liberar energía y evitar el colapso de la edificación.

Si vas a construir un piso más es necesario hacer un estudio para corroborar si el diseño original lo resiste o es necesario realizar reforzamientos que permitan soportar las cargas adicionales de la construcción futura donde se podría tener en cuenta materiales más ligeros como por ejemplo el drywall u otro material ligero.

También es importante considerar en ampliaciones y reforzamiento de estructuras que los elementos estructurales verticales tengan continuidad, es decir darle la responsabilidad de resistencia sísmica a aquellos elementos verticales continuos, donde el muro o columna o placa, nazca en el primer piso y termine en el último piso, además de evitar o corregir el problema de columnas cortas y torsión en planta.

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